Viajes

 
Yaiza pensaba ansiosa: "Es la decisión adecuada". Llevaba tiempo soñando con con ese día. En realidad, imaginaba demasiadas situaciones extravagantes: Extraterrestres que le mataban a panderetazos, o muñecos de David el Gnomo con cámaras ocultas en su interior que le chantajean para no desvelar sus actividades ocultas
 
Aquella vez era distinto: "Estoy preparada". Tomó sin más preámbulos las llaves del coche. Condujo sin destino. No sabía cuantos kilómetros podría matar con ese depósito y tampoco si tenía dinero para llenarlo. Pero ahí estaba, nadando por el mar de plata, buceando por el óceano de asfalto. Le encantaba la luz centelleante de los coches que se cruzaban en su camino, porque por momentos se sentía cegada, que recorría unos metros por intuición, que se dejaba llevar. Pensaba que conseguiría el mismo efecto quitándose las lentes miopes, pero esa es otra historia.
 
Yaiza no era una chica de impulsos, o tal vez sí, pero creía que "impulsos controlados". Sólo en ciertas ocasiones dejaba volar sus pajaritos sin temer las consecuencias. Con cierta enajenación mental, sonreía mientras recordaba alguna de sus anécdotas: "Cómo aquélla vez que en dos días recorrí mil cien kilómetros" "O aquella en la que por ahogar a mi hermano acabé con veinticinco puntos en una mano, enardeciendo mi ya característica torpeza" "O cuándo amé". ¿Acaso hay mayor locura qué enamorarse?
 
No había pasado ni una hora cuándo tuvo que parar. "Maldita minivejiga". Aprovechó para comprar una coca-cola light. Cuando tiene un vicio, es la más viciosa. Sonreía de nuevo.
Hay gente peculiar por el mundo: los que viven por y para la moda, los que no callan debajo del agua, los bordes, los mala-leche, soñadores empedernidos, maniacos y obsesivos… y así podríamos seguir hasta completar los más de seis mil millones de personas que habitan nuestro planeta (A 12 de Septiembre: 6.726.349,219). Pedacitos de personalidades.
Yaiza, era una mezcla, cómo otros muchos. No especial ni distinta, pero sí única.
 
En ese momento, algo nubló su pensamiento. Se sentía equivocada. Una serie de ideas la invadieron: 
 – Queda mucha gente, mucho mundo por conocer
 – Aún no curé el dolor de estómago de mi hermano, ni sus epistaxis frecuentes.
 – ¿Cómo será dar de mamar a un hijo?
 – Quiero ver a los RHCP en directo…
 – ¿Sería capaz de irme de voluntaria a México?
 – Un amanecer en Cádiz y un atardecer en Galicia… el mismo día.
 – Ir a un auto-cine…
 
Y mil extrañas asociaciones que, por momentos, la iban acobardando.
"Bueno, nadie sabe que me fui, y nadie sabrá que volví".
 
Así Yaiza, con su mirada bien alta a pesar del cansacio, arrancó su fiel compañero e ilusionada volvió,
con ganas de abrir la puerta y oir el dulce y estridente ladrido de su perro.
 

Esta entrada fue publicada en Viajes. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Viajes

  1. María dijo:

    ohhhhhh!!!
    que potito….
    si Yaiza esta preparada… a por ello!!!
     
    muaaaa

  2. miguel angel dijo:

    Maldita seas… Por mucho que los XY de esta familia nos esforcemos parece que la creatividad viene metida en la X, y tu eres doble. No me jodas, de aqui a puta de directores de casting. Me ha encantado.
     
    Un beso-

  3. Isa dijo:

    Juas juas juas!! Me encanta: a Puta de directores de casting… Ahí queda! Ayyy my little brother… me parece buena tu teoría de la X, y tu dices que no tienes imaginación?

  4. Isa dijo:

    Se te va de lo lindo, monina.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s